martes, 18 de octubre de 2011

DESFIGURACION MENTAL, NACIMIENTO NEURONAL


Me desperté tranquilo,
la soledad de mi cuerpo ya se había ido,
pero yo aun seguía vivo
en la oscura inmensidad de mi nido.
Volando vienen sueños,
acuden para replantar el huerto,
así los nuevos brotes saquen el miedo,
pa’ alzarme en nuevo vuelo.
Fecundó la simiente,
pa’ que nazca el nuevo ente.
Libre de los pecados de la gente,
libre de los pecados de la mente,
libre para esconderse de la lente,
libre para llenar el recipiente.

Nació en una triste noche,
solo y sin derroche,
escapo a la mirada de la luna,
se fabricó su particular cuna.

La oscuridad impedía que viera,
y confundía su trabajo,
cayendo en el error,
el aire putrefacto lo destruyó.

A la mañana vino la luz,
viendo que su obra sufría enfermedad,
compuso nuevo nido,
con una base pura, la razón.

Perfecta arquitectura,
nace de la chispa de mi locura.
Ventanas envidriadas,
por mi cordura en ellas reflejada.

Nido que no caería,
la huerta con ramas lo repoblaría.

Nido que alberga la sabiduría,
de su gran experiencia.
Nido aun sin tener techo,
na’ le impedirá alzarse en su momento.

Creará un nuevo camino,
pa’ poder lograr su nuevo destino,
destruir por fin la soledad del tiempo,
quitarle la hora al viento.

Sentir el perfume de la libertad,
derecho sobre el acto,
firme como un bastón,
al saber que su acción al fin es verdad.

Poseer de nuevo el cuerpo,
que quedo yermo de la sabiduría,
del ente ya efímero.

Pa’ que nuevo ente escriba,
dejando la muestra en el yermo cerro,
sin que sea esta mentira.

2 comentarios:

  1. Me resulta inquietante el poema.
    No sé porqué.

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  2. tiendo a ser un poquito oscuro y depresivo en todo lo que escribo

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